Visión de Mercado

Creemos que Brasil está en el inicio de una nueva fase de crecimiento económico impulsada por sólidas bases de largo plazo, una agenda de reformas estructurales en ejecución propuesta por el Gobierno, además de presentar señales de recuperación después de un período de grave recesión. En los últimos meses, el actual Gobierno propuso, y el Congreso Nacional las aprobó, reformas significativas, entre las que se destacan la que establece un límite a los gastos gubernamentales y la reforma de las leyes laborales, además de haber anunciado una agenda con nuevas reformas, incluyendo la de seguridad social y la del propio sector eléctrico. Además, el Gobierno está lanzando nuevas rondas de concesiones y privatizaciones, aumentando el foco en inversiones privadas en la infraestructura del país y haciendo que las tasas de interés subsidiadas de largo plazo sean más previsibles y ajustadas al mercado.

 

Los indicadores económicos muestran que Brasil viene superando la reciente recesión con la vuelta al crecimiento real en el primer trimestre de 2017, traducida en expansión del Producto Interno Bruto (PIB) del 1% con relación al trimestre anterior. De acuerdo con el sistema de expectativas del Banco Central de Brasil en septiembre de 2017, el crecimiento real del PIB debe alcanzar el 2,3% en 2018 y el 2,5% a partir de 2019. La tasa básica de interés (SELIC) está actualmente en el 7,5% después de reiteradas bajas desde que alcanzó el pico del 14,25%, en septiembre de 2015. De acuerdo con el Informe Focus, divulgado por el Banco Central de Brasil, la tasa SELIC aún presenta tendencia de baja y podrá alcanzar el 7% a fin del año 2017.

 

De acuerdo con el Plan Decenal de Expansión de Empresa de Pesquisa Energética (EPE), el consumo de energía eléctrica en Brasil debe crecer a un CAGR del 3,7% entre 2016 y 2026. De acuerdo con EPE, entre 2006 y 2011, el CAGR del consumo de energía eléctrica en Brasil fue del 4%, mientras que, entre 2011 y 2016, la tasa media de crecimiento anual fue del 1% muy debido a la crisis económica. Cabe mencionar también que el consumo de energía eléctrica per cápita en Brasil todavía es de 2,4 MWh, número aún bajo si se lo compara con los países entre las 10 mayores economías globales, como Estados Unidos (13 MWh), Alemania (7 MWh), Canadá (15,5 MWh), Suiza (7,5 MWh), Japón (7,8 MWh) e Inglaterra (5,1 MWh).

 

El mercado relevante para nuestro negocio de distribución está compuesto por los estados de Bahia, Pernambuco y Rio Grande do Norte y parte de los estados de Paraíba (un municipio), São Paulo (223 municipios) y Mato Grosso do Sul (cinco municipios).

 

Las metas de universalización y calidad del servicio de distribución de energía definidas por el Gobierno Federal se desdoblan en elevados niveles de inversiones en los estados del nordeste brasileño con el objetivo de satisfacer estándares de calidad y la totalidad de la demanda. Creemos que esta agenda gubernamental relativa a la expansión del acceso a la energía eléctrica para nuevos lugares (universalización) propiciará el crecimiento de nuestra base de activos regulados reconocida por el órgano regulador a efectos de definición de tarifas y el aumento de nuestra base de clientes con impacto positivo a largo plazo. Además, ante la recuperación de la producción industrial iniciada en el primer trimestre de 2017 y que creemos que se siga observando en los próximos años, seremos beneficiados por nuestra exposición al consumo industrial, principalmente en el estado de São Paulo.